Cinco señales que no deben pasar desapercibidas durante la temporada de lluvias
Las lluvias, la humedad, la radiación solar y los cambios de temperatura forman parte de las condiciones climáticas a las que están expuestas las edificaciones en el país y que pueden contribuir al desgaste progresivo de techos y cubiertas. De acuerdo con la Predicción Climática agosto-octubre de 2026, publicada por el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMHI), el comportamiento de las precipitaciones presenta variaciones mensuales y territoriales, por lo que las condiciones deben evaluarse de acuerdo con cada zona del país, dónde se observa un intenso calor en la Sierra ecuatoriana y el inicio de lluvias en la región Costa.
Ante este escenario, el mantenimiento preventivo cobra especial importancia, principalmente en viviendas expuestas a lluvias frecuentes o acumulación de humedad. Losas de hormigón, cubiertas metálicas, techos de fibrocemento, canaletas y uniones con paredes cuentan con puntos que deben revisarse periódicamente para identificar posibles fuentes de filtración.
De acuerdo con un estudio cualitativo realizado por Grupo Ekos para Imptek, el 80 % de los trabajos formales de impermeabilización declaran la aplicación y uso de productos de manera preventiva.
Una grieta pequeña puede parecer inofensiva; sin embargo, la exposición continua al agua puede facilitar el ingreso progresivo de agua y como consecuencia la humedad a través de la cubierta. Las primeras señales suelen aparecer en el interior de la vivienda, con manchas, desprendimiento de pintura, presencia de moho u olores persistentes. Para entonces, el agua podría haber alcanzado otros elementos de la edificación.
“En Ecuador encontramos diferentes tipos de cubiertas y condiciones climáticas, por lo que no existe una única solución para todos los techos. Antes de realizar cualquier trabajo de impermeabilización: es necesario identificar el origen de la filtración. Adicionalmente es importante considerar las condiciones de la superficie para poder elegir el sistema adecuado para cada caso”, explicó Sebastián Prado, gerente de la Unidad de Impermeabilización de Saint-Gobain Imptek.
Cinco señales que no deben pasarse por alto
Antes y durante los periodos de lluvia, revisar algunos puntos de la cubierta puede ayudar a detectar problemas de manera oportuna:
- Grietas y fisuras
Incluso las aberturas pequeñas pueden permitir el ingreso de agua cuando las precipitaciones son frecuentes o prolongadas. - Juntas y uniones deterioradas
Los encuentros entre paredes y cubiertas, así como los espacios alrededor de tuberías, tragaluces, antenas u otros elementos instalados en el techo, requieren especial atención. - Canaletas, sumideros y bajantes obstruidos
La acumulación de hojas, tierra y residuos puede impedir la correcta evacuación del agua y provocar desbordamientos. - Zonas de empozamiento
La presencia constante de agua sobre una losa o cubierta puede acelerar el deterioro de los materiales y aumentar el riesgo de filtraciones. - Señales interiores de humedad
Manchas, pintura desprendida, moho u olores persistentes pueden ser indicios de que el agua ya ingresó a la edificación.
Cada cubierta requiere una solución diferente
No todos los techos presentan las mismas condiciones ni requieren el mismo tipo de intervención. La solución debe definirse de acuerdo con el tipo de cubierta, el material y la magnitud del daño.
Las cintas asfálticas, como Alumband, pueden emplearse para atender determinados puntos críticos y tapar goteras, entre ellos: juntas, uniones o fisuras. Por su parte, los recubrimientos impermeabilizantes complementarios, como el Cemento Asfáltico, requieren una evaluación y preparación previa de la superficie, además de una aplicación conforme a las especificaciones técnicas del fabricante.
También es importante evitar reparaciones improvisadas que únicamente oculten el problema de manera temporal sin corregir su origen. Una intervención inadecuada puede dificultar la identificación de la filtración, afectar la adherencia de otros materiales o generar “puntos ocultos” para el ingreso de agua.
Con 47 años de trayectoria en el mercado ecuatoriano, Saint-Gobain Imptek destaca la importancia de fortalecer una cultura de mantenimiento preventivo en las edificaciones. Revisar periódicamente las cubiertas permite identificar y atender daños menores, proteger el interior de las viviendas y contribuir a extender la vida útil de los materiales.
Antes de que una gotera evidencie el problema, revisar la cubierta puede marcar la diferencia. La prevención comienza con una inspección adecuada, la identificación del origen de la posible filtración y la selección de una solución compatible con las características de cada superficie.